Teniendo el sol de frente

sol de frente

 

Me olvidé de mí mismo
al despertar en la arena
de aquella playa,
y reflejado por un mismo amanecer.

Me olvidé de besar
teniendo el sol de frente.

Me olvidé de amar,
con la luz de aquella luna que,
a solas,
solo me quiso acunar.

Todas las gotas del agua del río
se marcharon
a la misma velocidad que ella.

Y me quedé observando
con la mayor parte de mi piel
y tan húmeda
que apenas le secó el espanto
de ver cómo aquel río
se alejaba,
también sin él.

 

losangelesnosmirandurmiendo.blogspot.com.es

 

 

  • Artista polifacético dedicado a la poesía desde que era niño y a la pintura. Él mismo recuerda “aquel diario con llave de tapa roja que escribía y guardaba cada noche en una caja de vinos, a la edad de 6 años. Me enamoré sin querer de aquel papel en blanco y más cuando lo llenaba con mis pensamientos. Ver aparecer las palabras con la tinta de un bolígrafo: era emocionante. Luego, como en todas las vidas, empezaron a pasarme cosas. La tristeza y la alegría empezaron a salir de mí a cada momento como guiadas por un río invisible, y no podía parar. Y del poco a poco, al hoy”.

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