El 66% de las personas con párkinson empeoró durante el confinamiento

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Durante el confinamiento por COVID-19 en nuestro país, el 66 % de los pacientes con párkinson vio cómo empeoraban sus síntomas. Así se constata en la encuesta realizada por el Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la Sociedad Española de Neurología (GETM), en colaboración con el Observatorio Párkinson de la Federación Española de Parkinson (FEP) y la Asociación Parkinson Galicia-Coruña. Datos obtenidos en los meses de mayo, junio y julio de 2020, con el objetivo de conocer el impacto de la pandemia por COVID-19 en las personas que padecen enfermedad de Parkinson.

Según se desprende de este estudio, más del 95% de los pacientes españoles con enfermedad de Parkinson llevaron a cabo rigurosas medidas preventivas para evitar contraer la enfermedad -no solo uso de mascarilla o lavado de manos, sino confinamiento y distanciamiento social riguroso-, a pesar de que más del 85% no tuvo contacto con casos de COVID-19. Y aunque casi el 73% de los pacientes siguió con sus tratamientos y se mantuvo activo durante el confinamiento, el 65,7% percibió un empeoramiento de sus síntomas. Entre los más habituales: bradicinesia (48%); trastornos del sueño (41%); rigidez (41%); alteraciones de la marcha (34,5%); ansiedad (31%); dolor (28,5%); fatiga (28%); depresión (27,5%); temblor (21%) y/o trastornos del apetito (13%).

Además, la pandemia no solo ha tenido consecuencias entre lospacientes sino también en los cuidadores. Durante el confinamiento, el 63,5% de los pacientes contó con un cuidador principal, principalmente un miembro de su familia. Pero mientras que un 70% de los pacientes consideran que la pandemia les ha afectado negativamente  y valoran el impacto negativo en un 6,6 (en una escala de 0 a 10), en el caso de los cuidadores, este impacto asciende al 6,9 %.

El estudio, realizado con las respuestas de casi 600 pacientes de 49 provincias españolas, cuenta con el aval científico de la Sociedad Española de Neurología (SEN) y es uno de los más amplios que se han realizado hasta la fecha en el ámbito internacional.

El secretario del Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento de la SEN y principal autor del estudio, Diego Santos, asegura que aunque el estudio no fue diseñado para determinar la prevalencia de COVID-19, «los datos que hemos recogido sugieren que el porcentaje de pacientes con Parkinson afectados por COVID-19 podría ser bastante bajo. En nuestra muestra, solo un 2,6% tuvieron la enfermedad confirmada, de los cuales solo un 33% tuvo que ser hospitalizado y únicamente hemos recogido un caso que tuvo que ser ingresado en una UCI. Por lo tanto, más que la enfermedad en sí, ha sido el confinamiento, el cierre de las asociaciones de pacientes, el distanciamiento social, así como los sentimientos de soledad, depresión o el estrés psicológico -que reducen la eficacia de los medicamentos dopaminérgicos-, lo que más ha impactado en la salud de nuestros pacientes”.

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