Niebla al sol guiña sus ojillos de miel
acomodada en su saquito blanco,
luciendo el brillo dorado de su piel,
guardando fuerzas a tus saltos lunanco.
Adivinas el pensamiento con mirar.
Tan mayor, tan guapa
y tan llena de luz.
Niebla.Verdad,
tu corazón apaga el frío,
amiga mía,
solo te falta hablar.
Te he visto sonreír y también llorar,
y salir corriendo en busca de chuches
con tanta alegría que contagiabas.
Hay un dibujo de ti en nuestra pared.
Tu amistad a cada paso.
Dejas huella.
No encuentro palabras al describirte
y escribirte es mirarte y sentirte,
mientras te veo tumbada en ese sol
con quien compartes, sin duda, su estrella.
losangelesnosmirandurmiendo.blogspot.com.es
Niebla al sol guiña sus ojillos de miel acomodada en su saquito blanco, luciendo el brillo dorado de su piel, guardando fuerzas a tus saltos lunanco.
Adivinas el pensamiento con mirar. Tan mayor, tan guapa
y tan llena de luz.
Niebla.Verdad, tu corazón apaga el frío, amiga mía, solo te falta hablar.
Te he visto sonreír y también llorar, y salir corriendo en busca de chuches con tanta alegría que contagiabas.
Hay un dibujo de ti en nuestra pared. Tu amistad a cada paso. Dejas huella.
No encuentro palabras al describirte y escribirte es mirarte y sentirte, mientras te veo tumbada en ese sol con quien compartes, sin duda, su estrella.
Artista polifacético dedicado a la poesía desde que era niño y a la pintura. Él mismo recuerda “aquel diario con llave de tapa roja que escribía y guardaba cada noche en una caja de vinos, a la edad de 6 años. Me enamoré sin querer de aquel papel en blanco y más cuando lo llenaba con mis pensamientos. Ver aparecer las palabras con la tinta de un bolígrafo: era emocionante. Luego, como en todas las vidas, empezaron a pasarme cosas. La tristeza y la alegría empezaron a salir de mí a cada momento como guiadas por un río invisible, y no podía parar. Y del poco a poco, al hoy”.