“La música ha hecho que pueda abstraerme del párkinson”

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Patricio música

La música se ha convertido en un asidero esencial para que el cantautor vasco Patricio, haya podido afrontar su enfermedad. Cuando tenía 34 años le diagnostican párkinson precoz y, desde entonces, no solo la vida, el presente, han cobrado un significado especial. También la música, su poder de creación y las lecciones que a veces nos deja a fuerza de golpes. El 5 de mayo presenta su último trabajo, que está producido por Paco Salazar, en la sala Galileo Galileo de Madrid. Un trabajo muy especial porque resume a la perfección la experiencia vital del autor en los últimos años, mostrando su energía de superación y sus ganas de vivir. 

 

El disco se llama Hollywood es solo una palabra. ¿Qué quieres hacernos ver con ese título?

Es una metáfora que Hollywood , ese lugar que todo el mundo reconoce como aquel en el que se cumplen todos los sueños. Pero no es así, es un lugar de cartón piedra, pero con un cartel enorme en la montaña. Unas palabras enormes ante las que el mundo entero se pone a sus pies del cartel. Con ese fondo yo quiero trasmitir la importancia de poner cada cosa en su sitio.

 

Es lo que cuentas también en el tema Hollywood, en el que te acompaña Depedro.

Sí, es como una narración en primera persona, de noches en vela, con muchas cosas en la cabeza, con diversas frustraciones y repitiéndome en bucle la idea de Hollywood es la palabra de la montaña. Lo importante es recordar que hay que centrarse en tus cosas y olvidarse de lo de fuera, hay que centrarse en el viaje hacia dentro. Y Depedro le aporta un color sonoro diferente. Yo soy muy fan de su obra y de su trayectoria. Es un músico con mayúsculas y creo que le aporta esa crudeza también de su voz áspera,  ese punto más crudo.

 

La otra colaboración es Diana Navarro, en un tema, Camino al hospital, ¿de los más personales del disco?

Esta es para mí la más personal, quizás la más autobiográfica, porque obviamente con una enfermedad así, tengo que visitar muchísimas veces el hospital. Soy una persona que disfruta mucho con la música y soy muy abierto en cuanto a los estilos musicales que me gustan. En mi casa tengo discos de todo tipo y soy fan de Diana y me encanta ella como artista. No la conocía en persona, y cuando surgió la idea de grabar juntos esta canción, descubrí que ella es también súper abierta y le encanta la música. Trabajar con ella ha sido un regalo y algo muy fácil.

 

 

 

Tienes cuatro discos ya en el mercado. Y entre el primero y este último hay mucha vida. ¿Cómo se refleja lo que ha pasado en este trabajo?

Sí, han pasado muchas cosas. Ha sido un viaje muy largo. De por sí las carreras artísticas son intensas, territorios muy inciertos, muchos sentimientos encontrados. Pero, además, si ya en el disco anterior, Un rayo me atravesó, vino marcado por mi enfermedad, este también lo está.

 

¿Cómo y cuándo empezó todo?

Todo empezó con dificultad motora a la hora de mover la pierna, el tobillo derecho de la pierna derecha, cuando tenía 31 años. Poco a poco fue avanzando a más y, resumiendo, con 34 años ya le pusieron nombre: párkinson.

 

¿Cómo recuerdas el camino hasta ponerle nombre?

La etapa sin diagnóstico la recuerdo como más oscura, reflejo de ella es el disco Un rayo me atravesó. Pero cuando ya le pones nombre a lo que te ocurre, aunque sea algo terrible, todo cambia. En aquel momento yo vivía en Bélgica, y cuando salí de la consulta lo primero que hice fue buscar referencias, quería saber cómo afectaba esta enfermedad. Busqué en Internet el nombre de Michael J. Fox, para saber cómo estaba alguien que también lo tenía y que era joven. Así comienza el viaje para aceptarlo. Al principio lo ocultas, y luego vas conociendo a gente como tú, aunque esta enfermedad es un mundo diferente en cada persona. En cuanto a como se lo toma, a los síntomas, a la actitud, a la aceptación, hay gente que va más rápido, gente que va más lento, en fin, a mí me llevó un tiempo aceptarla.

patricio

Lecciones de vida

Cualquier mazazo que te da la vida, sea o no en forma de enfermedad, ¿crees que te hace madurar, aprender lecciones muy rápido?

Sí. Es un poco duro lo que voy a decir pero, diría que hay gente que, a pesar del mazazo, se victimiza. No es que me parezca bien o mal. Cada uno toma las cosas como quiere o como puede. Pero he visto muchas reacciones diferentes con una enfermedad así, pero sí está claro que hay un aprendizaje y relativizas todo mucho. Digamos que percibes todo ya desde el plano físico, por supuesto, y también todo lo que no es físico, la relación con la gente, el trabajo, la música. En fin, es como un viaje que ves con unos ojos nuevos. Un viaje que, a veces, te cambia y creo que te hace mejor persona.

 

¿Cómo te ha ayudado la música a enfrentar esta realidad?

La música siempre ha sido muy importante para mí. Pero después del diagnóstico, hacer canciones se convirtió realmente en una salida, en una huida, en una distracción muy grande que hacía olvidarte lo que estaba pasando en tu vida. La música ha sido un pasatiempo brutal con el poder de abstraerte de lo que estaba pasando. Un break, un paréntesis. Pues sí, ha cogido mucha más importancia y eso te hace hacerte ciertas preguntas muy interesantes. A mí por lo menos. Conectarte de esa manera tan primitiva a la creación te hace preguntarte cómo he estado yo de conectado cuando hice el otros discos. En fin. Y precisamente lo que sucede cuando te dan un diagnóstico así es que la canción pasa a ser como tu terapia, tiene un poder enorme.

 

hay que centrarse en el viaje hacia dentro

 

Y ¿crees que esa magia que impregna tu música puede servirle de ayuda a otra gente?

Totalmente. Porque la conexión se crea a partir de la pasión. Una pasión que debes tener con un ser amado, con una relación, con un trabajo. Porque para dar algo bueno hacia fuera inicialmente tienes que estar bien adentro, si no, no funciona.

 

No podemos terminar esta conversación sin que me cuentes cómo estás ahora.

Pues ahora estoy muy bien, gracias a Dios, porque me intervinieron quirúrgicamente hace un año y todo va bien. Antes de la operación fue difícil, fue el momento en el que hice toda la composición y la grabación del disco, un poco a contrarreloj. Había empeorado mucho de síntomas y había perdido mucha autonomía y la operación tenía ciertos riesgos. Uno de ellos era perder la fonación, por lo que tenía que tener todo hecho antes de meterme a quirófano. Así ha sido este disco, con mucha intensidad y muy pendientes de la fecha de la operación. Afortunadamente todo ha ido bien. He recuperado mi vida.

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