De algo que es verdadero, original, seguro, acreditado, puro, positivo y, sobre todo, genuino, se suele decir que es auténtico. Llevado al terreno de lo personal, la autenticidad es hoy un valor en alza, aunque no para todo el mundo. ¿Qué opinas de la autenticidad? ¿Eres auténtico? ¿Sabes cómo aumentar esa habilidad? Desde el Coaching hoy te propongo ser más auténtico desde la raíz, aprendiendo a quererte mejor.
Soy auténtica, ¿lo soy de verdad? Era una duda que, como pelota de pimpón, botaba y rebotaba en mi cabeza. ¿Estaba siendo tal cual soy o, por el contrario, adoptaba la forma que creía que los demás esperaban de mí?
“Vivimos en una cultura que nos enseña a adaptarnos, a encajar, a cumplir expectativas”, dice Victoria Cadarso, psicoterapeuta especializada en Desarrollo Personal; “aprendemos pronto qué partes de nosotros son aceptadas y cuáles conviene esconder por lo que, poco a poco, casi sin darnos cuenta, empezamos a vivir desde lo que se espera de nosotros, aunque por dentro algo se apague”.“Muchas personas no sufren porque no sepan quiénes son, sino que sufren porque han dejado de permitirse ser ellas mismas”, dice Cadarso; “en mi experiencia de tantos años acompañando procesos terapéuticos esto es algo que veo repetirse una y otra vez”.
Frases tales como Ya no sé quién soy, Siento que vivo para los demás o también Me he perdido por el camino son habituales en las sesiones de Cadarso, quien lo explica así: “cuando una persona no puede ser auténtica, aparece el malestar en forma de confusión, ansiedad, sensación de vacío y desconexión interna”.“La persona hace muchas cosas, aunque no se siente en casa dentro de sí”, dice la terapeuta; “pues la autenticidad es una de las acciones más liberadoras del amor hacia uno mismo”.

Cómo ser de verdad
“En consulta veo a personas que se sienten cansadas, perdidas o bloqueadas, y que se preguntan: ¿Qué me pasa?”, dice Cadarso; “y muchas veces la respuesta no está en hacer más, sino en tratarse mejor”.
“Con el tiempo he podido observar que cuando una persona no se presta atención, no se acepta, no se habla con afecto o no reconoce su propio valor, el malestar acaba apareciendo”.
“La mayoría de los problemas emocionales no surgen porque nos pase algo, sino porque nos falta amor hacia nosotros mismos”, dice Cadarso que, junto a la socióloga y coach Neus Monfort, nos comparten las claves principales de la autenticidad:
- Ser auténtico no es rebelarte contra todo, ni tener siempre las respuestas.
- Es recuperar el derecho a escucharte, a respetarte y a vivir de forma coherente con lo que eres.
- Es dejar de traicionarte en lo pequeño.
- Es permitirte sentir, elegir y expresarte con honestidad.
- Es darte permiso para recuperar tu derecho a ser tú mismo.
- Es un espacio para recordar algo fundamental: no has venido a encajar, has venido a ser.
- La acción sin conciencia es ruido. Vivimos en una época donde hacer parece sinónimo de valer, pero lo cierto es que tu valor no aumenta por tachar tareas, sino por honrar tu verdad.
- Si tus días están llenos de acciones sin alma, tal vez tu interior está pidiendo a gritos dirección, sentido, propósito.
- Antes de tomar cualquier decisión, pregúntate por qué y para qué lo haces.
- Si tu único motivo es que te falta claridad y haces lo que crees que a otros les va bien, mejor empieza a cuestionar todo antes de que la vida te cuestione a ti.
“La vida consciente no es espontánea, sino intencionada”, dice Neus Monfort; “no se trata de controlar todo, sino de caminar con dirección; y esa dirección nace cuando te das permiso para parar, observarte, observar todo y reinterpretar”.
“Sólo así tendrás un mapa que te guiará a través del caos, devolviéndote la capacidad de escuchar lo que tu vida te está mostrando sin palabras”, dice la coach.
“Cuando estés frente a una decisión, reflexiona un momento: si no puedes explicar con claridad por qué es importante hacer algo, mejor para y revisa”, dice Monfort; “pues si la única razón es que te dio curiosidad o que todos parecen estar haciéndolo, entonces no es para ti”.
Monfort invita a “actuar sólo cuando tenga sentido”, lo cual nos lleva a ir un poco más despacio, “aunque es mucho mejor que perder el tiempo en hacer por hacer y tener que empezar de cero”.
Para esta experta, “la claridad no se encuentra afuera, sino que se cultiva dentro”; “en este sentido, no existen decisiones correctas para todos, sino que hay decisiones correctas para ti”. No obstante, “para reconocerlas, necesitas practicar y aprender a distinguir tu voz entre todas las demás”.

La vida te obliga a mirarte
“Tarde o temprano, la vida te obliga a mirarte, por lo que tú decides si lo haces desde el amor o desde el dolor”, dice Monfort, para quien ésta es una de las decisiones relevantes que podemos tomar a cada momento; “no siempre puedes controlar lo que te pasa, aunque puedes elegir desde qué lugar interno respondes”.
Sin embargo, “actuar desde el amor no significa ser complaciente o ingenua, sino conectar con tu verdad, escuchar lo que realmente necesitas y así darte permiso para avanzar sin castigo, sin juicio y sin exigencia”, dice Monfort.
“Cuando eliges desde el dolor, muchas veces reaccionas en piloto automático, tus decisiones nacen del miedo, del deber, de las heridas no sanadas, buscando aprobación o para evitar el rechazo, adaptándote para encajar”, dice la coach; “el problema es que, cada vez que haces eso, te alejas un poco más de ti”.
Monfort recoge su experiencia en su método Refleja, mediante el que invita a mirar de frente esas elecciones: ¿estás diciendo sí porque lo deseas o porque temes lo que pasaría si dijeras no? ¿estás emprendiendo ese proyecto desde la inspiración o desde la carencia? ¿estás cuidando de otros como una forma de evitar cuidarte a ti mismo?
“Elegir desde el amor es un acto de valentía, porque implica mirar tus sombras y dejar de actuar sólo por inercia”; “implica darte cuenta de que puedes ser tú mismo sin pedir permiso, y de que tu historia pasada no tiene por qué dictar tus pasos futuros”, dice Neus Monfort.
La creadora del método Refleja dice que, a veces, “el amor será firme, dirá hasta aquí; otras veces será paciente, esperará a que llegue el momento adecuado, aunque siempre te llevará a una versión más libre y auténtica de ti mismo”.
En esta línea, la psicóloga Victoria Cadarso ha dado forma a las “Nueve acciones del amor hacia uno mismo”, que ella define como “un camino sencillo y profundo para reconstruir la relación con uno mismo y recuperar el bienestar”
Las acciones son las siguientes:
- Atención, para aprender a escucharte de verdad.
- Aceptación, para acogerte tal y como eres.
- Afecto, para calmar tu sistema nervioso con ternura.
- Aprecio, para reconocer tu valor intrínseco.
- Autenticidad, para recuperar tu derecho a ser tú.
- Apego, para abrazar todas tus partes, luces y sombras.
- Amistad, para acompañarte sin juicios cuando te equivocas.
- Ánimo, para impulsarte desde el amor y no desde la obligación.
- Agradecimiento, por tus cualidades y talentos.
“Cuando estas acciones empiezan a estar presentes, algo se recoloca por dentro”, dice Cadarso; “No tanto porque desaparezcan los problemas, sino porque ya no te enfrentas a ellos en soledad, ni tampoco desde la dureza”.
Soy auténtica, cada vez más
Si has llegado hasta aquí, te cuento un poquito más acerca de mi autenticidad. Decía al principio que dudaba de ello, pues no sabía si había hecho consciente si me muestro tal cual soy.
Resulta que sí, que cada vez soy más auténtica, aunque mi nivel sigue siendo mejorable. Me explico: en mi proceso de aprendizaje, entreno cada día mostrarme, ante mí primero y ante los demás, después, de la forma más genuina y honesta de la que soy capaz.
El entrenamiento comprende, en primer lugar, darme cuenta de qué hago y para qué lo hago. También entreno decir que no a cosas y a personas determinadas, especialmente si no me aportan nada a mi propósito u objetivo.
En tercer lugar, soy consciente de que es legítimo que yo sea tal y como soy, que me exprese como considere y que no por ello deba de pedir disculpas, sino todo lo contrario, es decir, hay espacio para ser como soy.
El respeto, por mí y por los demás, está en la base de mi autenticidad, mediante la que afloran mis valores principales: sinceridad, amabilidad, libertad, alegría, optimismo y serenidad.
Y tú, ¿entrenas cada día tu autenticidad?
¡Feliz y Genuina Autenticidad! ¡Feliz Coaching!











