Amantes del Camino: Carmen Maura y Alejandro Carnicé

1
480

Madrina (66 años) y ahijado (46 años) conforman otra de las parejas Amantes del Camino. Y, aunque en un primer momento no estaba previsto que podrían compartir esta experiencia, han acabado siendo un tándem perfecto que encajó a la perfección. Alejandro, que es el responsable de estar aquí, planteó su historia a Meritene siendo acompañado por su suegra, que como él mismo cuenta, «estaba pasando un momento bajito y creí que le vendría muy bien participar en esta aventura». Pero, en una de las pruebas médicas que se realiza a los aspirantes, le descubrieron una patología cardíaca que desaconsejaba su participación. De ahí que, finalmente, haya sido Carmen, la que acompañó a Alejandro.

Ambos se muestran satisfechos con lo conseguido y son sus rostros los que dejan ver la emoción que embarga cuando uno es consciente de haber alcanzado el reto marcado.

¿Conocíais Meritene?

Alejandro. Sí, yo lo conozco por mi madre, que lo toma porque a su edad ella se cuida y toma los suplementos que le ayudan a estar mejor. Incluso yo lo probé en alguna ocasión, y estos días sí que he comprobado que ayuda en estos esfuerzos.

Carmen. Yo no lo conocía, pero como me gusta cuidarme y sí que tomo suplementos vitamínicos por mi edad, pero a partir de ahora tomaré Meritene. Hay uno específico para los huesos y las articulaciones que creo me va a venir muy bien, Meritene Mobilis. No necesito energía, pero sí necesito reforzar huesos y articulaciones…

 

Alejandro, ¿por qué decides  participar?

He de reconocerte que tengo como hobby participar en concursos, y cuando lo vi en las redes sociales decidí participar en este. Y pensé en lo bien que le haría a mi suegra que no pasaba por un buen momento. Ya sabes que cuando le hicieron las pruebas médicas descubrieron que había un problema de salud y no podía participar. Y pensando en quién me acompañaría, pensé en Carmen, mi madrina, que ha ejercido como tal, y me cuidaba cuando mis padres estaban trabajando. Estaba pendiente de mí. En el momento en el que le pregunté si quería acompañarme, me dijo que sí enseguida, que era un sueño para ella.

 

¿Fue así, Carmen?

Fíjate cómo es la vida. Cuando Alex me dice si quiero acompañarle, yo llevaba un par de años pensando en hacer el Camino de Santiago pero no encontraba a nadie que quisiera hacerlo. Y me estaba planteando hacerlo sola. Yo me jubilé hace tres años y siempre dije: «cuando me jubile haré el Camino». Me encanta caminar. Hago senderismo en Ibiza, me gusta mucho la naturaleza, soy «cabra de monte», me gusta mucho el campo, nadar… Y, además tenía mucha curiosidad por saber cómo era esto del Camino de Santiago. Y de verdad que estamos muy sorprendidos.

 

Pero sorprendidos para bien, ¿imagino?

Carmen: Sí, me gusta mucho todo, el encontrarte con tanta gente diferente, de tantas nacionalidades. Es mejor de lo que había imaginado. Me gusta también que puedes hacerlo sin contratar nada, ni hospedaje ni nada porque está muy organizado y puedes ir diseñándolo a tu modo y a tu ritmo. Parar cuando quieras.

El camino es más que caminar, ¿no?

Carmen: Es más que caminar, es un camino interior también.  Y por eso me gustaría hacerlo sola, con mi otro yo (sonríe), a solas, porque puedes hacer un camino interior. Me gusta caminar sola. Y aquí puede hacerse sin mayor problema.

 

¿Qué es lo mejor de esta experiencia?

Alex. Lo mejor es compartir con todo el mundo, con mi madrina por supuesto, con el grupo y con gente que no está en el grupo. Y también a ratos poder sentirse solo para recapacitar y preguntarte el porqué estás aquí y qué hago en la vida. También es parte del camino encontrarse a uno mismo.

 

Porque normalmente no nos paramos a pensar.

Carmen. Es cierto. Pero mi trabajo ahora es ese, pararme, estar conmigo misma y tomarme la vida como me apetezca, disfrutar de no hacer nada si quieres. Nos creemos que trabajar, que ser productivos es lo correcto, y sentarte a contemplar es perder el tiempo. Y nos equivocamos. Hay que entrar en uno mismo y analizar. Es más fácil mirar hacia afuera que hacia adentro. Pero yo empiezo a tener la edad de, sin ser egoísta, tengo que dedicarme a mí. Te pasas toda la vida dedicándote a los demás, y ahora es el momento de cuidarme yo, de dedicarme a mí.

 

Entonces, ¿recomendaríais esta experiencia a todos?

Por supuesto.

 

¿Qué os parece que una firma comercial, que una empresa, organice una experiencia como Amantes del Camino para que podamos darnos cuenta de todo lo que contáis?

Es fantástico. Y estoy muy contento de formar parte de ella.

 

Alejandro ¿qué crees que tiene tu historia para haber sido seleccionada?

Es muy fácil. Nuestra historia tiene alma.

 

Más información en www.meritene.es/amantes-del-camino.

1 COMENTARIO

  1. Cuando me jubile, tengo que hacer el Camino. Cuántas veces escuchamos ese propósito, que se cumple en la mayor parte de los casos. Tengo amigos que lo hicieron una primera vez, y se han «enganchado» al Camino.
    Yo lo tengo cada vez más cerca, y me estoy preparando para ello.
    Gracias por compartir experiencias como ésta.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí