Amavir celebra una nueva edición de sus campamentos intergeneracionales de verano con más de 400 niños.
Amavir, una de las compañías líderes a nivel nacional en la atención a personas mayores, ha celebrado una nueva edición de sus campamentos intergeneracionales de verano De acampada con mis abuelos. La iniciativa, pionera a nivel internacional, permite que durante varios días niños y niñas de entre 6 y 12 años convivan con las personas mayores en las propias residencias, compartiendo actividades, experiencias y momentos únicos.
Los campamentos, que nacieron hace más de quince años en las residencias de Amavir en Navarra, se han ido extendiendo progresivamente al resto de centros de la compañía en España. Con el paso del tiempo, esta propuesta se ha consolidado como una tradición cada verano y ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su valor social e intergeneracional.
En esta edición han participado 35 de las 50 residencias de Amavir, con la asistencia de más de 400 niños y niñas. La mayoría de los campamentos se han desarrollado durante la última semana de junio, aunque algunos centros los celebrarán a finales de agosto o principios de septiembre.
Los participantes son nietos y bisnietos de residentes, así como hijos e hijas de trabajadores de Amavir. De esta forma, la iniciativa también contribuye a la conciliación laboral y familiar de la plantilla en periodos especialmente complejos, como la última semana de junio, cuando ya no hay colegio y muchos campamentos de verano aún no han comenzado, o los primeros días de septiembre, antes del inicio del curso escolar.
Una tradición asentada
Cada residencia ha acogido una media de entre 10 y 20 niños, que han participado junto a las personas mayores en diferentes propuestas educativas, lúdicas y de convivencia. Durante estos días, residentes y menores han compartido desayunos y comidas, sesiones de gimnasia y terapias, gymkanas, bingos, excursiones, talleres creativos y juegos deportivos, entre otras actividades.
La organización de los campamentos garantiza en todo momento el respeto a los horarios y rutinas de los residentes, favoreciendo su descanso y bienestar. Al mismo tiempo, la presencia de los más pequeños aporta alegría, dinamismo y nuevos estímulos a la vida diaria de los centros.
Las actividades intergeneracionales tienen un impacto positivo en las personas mayores, ya que favorecen su bienestar emocional, incrementan su actividad física, cognitiva y social, y promueven un envejecimiento activo y saludable. Para los niños y niñas, la experiencia supone también una valiosa lección de vida, al permitirles conocer las historias, recuerdos y vivencias de las personas mayores.
En esta edición, Amavir ha vuelto a contar con la colaboración de Ecoembes a través de la iniciativa “Terceros en edad, primeros en reciclar”, en la que participa la compañía. Gracias a este programa, los centros han recibido formación para desarrollar talleres de reciclaje y sensibilización medioambiental dirigidos tanto a mayores como a niños.
VI Día del Voluntariado Amavir
Coincidiendo con la celebración de los campamentos intergeneracionales de verano, Amavir organizó el pasado jueves 25 de junio la sexta edición de su Día del Voluntariado.
El objetivo de esta iniciativa es acercar a los trabajadores y trabajadoras de las oficinas centrales al día a día de las residencias, permitiéndoles participar de forma directa en el cuidado y acompañamiento de las personas mayores que viven en los centros, razón de ser de la compañía.
Durante la jornada, empleados de las oficinas centrales, organizados en grupos de unas cinco personas, se desplazaron a varias residencias de Amavir en Madrid y Pamplona. Allí participaron en distintas actividades junto a las personas mayores y los niños y niñas de los campamentos, compartiendo una jornada marcada por la convivencia, el aprendizaje y el intercambio entre generaciones.













