Elia Martínez reivindica unos cuidados paliativos más humanos y universales en su libro Acompañar es cuidar.
La presidenta de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), Elia Martínez Moreno, ha presentado en la Real Academia Nacional de Medicina de España su libro Acompañar es cuidar. Sostener en la enfermedad, llorar la pérdida y estar en los momentos difíciles, una obra en la que reúne historias de pacientes y reflexiona sobre el significado de estar presente durante la enfermedad, la pérdida y el final de la vida.
La presentación reunió a profesionales de referencia en cuidados paliativos, psicología y geriatría, y sirvió también para reivindicar la necesidad de avanzar en el acceso universal a este tipo de atención, reforzar la formación de los profesionales y comprender los cuidados paliativos desde una perspectiva integral y centrada en la persona.
El acto fue abierto por José Manuel Ribera Casado, académico de número de Geriatría y Gerontología de la Real Academia Nacional de Medicina, quien destacó los numerosos puntos de encuentro entre la geriatría y los cuidados paliativos, entre ellos la atención integral, el trabajo en equipo y el acompañamiento a personas en situaciones de especial vulnerabilidad.
A su juicio, la obra de Martínez ayuda a acercarse a “una realidad tan esencial como inevitable: la muerte forma parte de la vida”.
Historias de vida desde la experiencia clínica
Oncóloga médica en el Hospital Universitario de Fuenlabrada, Elia Martínez explicó que el libro nace, ante todo, de las historias compartidas con sus pacientes a lo largo de su trayectoria profesional.
La autora agradeció especialmente a quienes le han permitido contar sus experiencias y aprender de ellas, y reconoció que no se trata de una lectura sencilla. “Es un libro duro, hay que tener valor para acercarse a él, pero puede llegar a cambiar la visión del mundo, y eso es lo que hicieron por mí los cuidados paliativos”, señaló.
Martínez recordó también que el contacto con las personas atendidas le ha enseñado a asumir que “la medicina tiene límites”, una idea que atraviesa buena parte de la obra.
El libro rinde asimismo homenaje a Juan Pablo Leiva, anterior presidente de SECPAL, fallecido de forma prematura, y dedica espacio a los cuidados paliativos pediátricos, cuya importancia y necesidad de desarrollo reivindica la autora.
Hablar de cuidados paliativos es hablar de vida
Durante la presentación, Julio Gómez Cañedo, coordinador del Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, propuso acercarse al contenido del libro a través de cinco conceptos: vivencias, vocación, vida, valores y viaje.
En su intervención destacó especialmente la dimensión humana de la obra y el modo en que la autora expone también sus propias emociones y experiencias.
“Hablar de cuidados paliativos es hablar de vida, y en este libro encontraréis vida a raudales”, afirmó Gómez Cañedo, quien definió también el acompañamiento como un viaje en el que los profesionales caminan junto a las personas sin perder de vista cuál es su papel, pero sin renunciar a implicarse.
A estas cinco ideas añadió una sexta, la compasión, que consideró esencial en el trabajo cotidiano de los equipos de cuidados paliativos.
Ver a la persona más allá de la enfermedad
La enfermera Mónica Dones, coordinadora del Grupo de Espiritualidad de SECPAL, destacó que el propio título de la obra resume dos de los pilares de la atención paliativa: acompañar y cuidar.
Dones subrayó que este modelo asistencial obliga a mirar más allá del diagnóstico y a contemplar también a la familia, el entorno y la biografía de cada paciente.
En este sentido, destacó que el libro muestra los cuidados paliativos como una disciplina capaz de “ensanchar la vida”, incluso cuando la enfermedad ya no permite ofrecer tratamientos curativos.
Entre las historias incluidas en la obra se encuentra la de Carmen, una mujer con demencia que logra calmarse gracias al abrazo de su nieto, evitando así recurrir a una sujeción, o la de Pedro, cuyo proceso de enfermedad es explicado mediante la metáfora de un paraguas que se utilizará según “cómo venga la lluvia”.
“Cuando acompañamos, el tiempo es diferente: lo hacemos sabiendo que el tiempo no nos pertenece y que la historia acabará cuando tenga que acabar”, explicó Dones.
Reivindicar unos cuidados paliativos accesibles para todos
La psicóloga Pilar Arranz puso el foco en la necesidad de garantizar el acceso precoz y universal a los cuidados paliativos.
Según señaló, cuando ya no existe posibilidad de curación, sigue siendo posible ofrecer presencia, acompañamiento y alivio del sufrimiento.
“No puede ser que unas personas tengan acceso a ellos y otras no. Porque no es lo mismo morir rodeados de amor que solos en un servicio de urgencias”, afirmó.
Arranz destacó además que el libro pone en valor la capacidad de los profesionales para acompañar situaciones de gran complejidad emocional y para ayudar a pacientes y familias a transitar por una etapa decisiva de la vida.
Una mirada más humana al final de la vida
La presentación concluyó con un coloquio sobre la necesidad de hablar con mayor naturalidad de la enfermedad avanzada, la pérdida y la muerte, y de garantizar que las personas puedan recibir una atención adecuada también cuando curar ya no es posible.
Uno de los testimonios compartidos durante el encuentro resumió precisamente esa idea: gracias a los cuidados paliativos, el final de la vida puede vivirse también desde el acompañamiento, la serenidad y la dignidad.
Con Acompañar es cuidar, Elia Martínez propone mirar los cuidados paliativos no únicamente como una respuesta médica al final de una enfermedad, sino como una forma de sostener a las personas y a sus familias en uno de los momentos de mayor vulnerabilidad de sus vidas.













