¿Para qué cambiar tus rutinas?

rutinas

Hacer siempre lo mismo, en el mismo lugar y de la misma manera. Para algunos puede sonar tedioso, mientras que, para otros, puede significar una forma de sentirse seguros. Sin embargo, situarse en el punto medio puede ser muy beneficioso, tanto para unos como para otros. Desde el Coaching hoy te propongo hacer algún pequeño-gran cambio en tus rutinas. Te cuento algunas de las claves.

 

Como sagitario genuina, no suelen gustarme mucho las rutinas; no obstante, en mi día a día he aprendido que seguir un esquema de acciones y realizarlas de forma ordenada suele dar buenos resultados.

Es decir, la rutina en sí misma es neutra, aunque requiere de unos pequeños toques de innovación para que, además de ser beneficiosa, permita la motivación de quien la sigue.

“Cuando haces cosas, pasan cosas, aunque, si siempre haces lo mismo, siempre pasa lo mismo”, dice Miriam Martín, creadora del gabinete PsicoRumbo; “si haces cosas diferentes, empiezan a pasar cosas diferentes, aunque la mayor parte de nuestros problemas tienen soluciones lógicas”.

Para esta psicóloga, es importante hacerse algunas preguntas; por ejemplo, ¿cuántas veces has intentado resolver el mismo problema haciendo lo mismo? y ¿en cuántas ocasiones has intentado lograr algo siguiendo, sin éxito, el mismo sistema?

“En terapia, lo primero que hacemos es definir el problema, ver qué ha hecho la persona para intentar resolverlo y hacer cosas distintas”, dice Martín, que asegura que “la mayor parte de las veces funciona”.

“La vida es movimiento por lo que, o te mueves, o te estancas”, dice la terapeuta; “a veces, darás vueltas como pollo sin cabeza, otras te equivocarás, habrá ocasiones en las que tendrás que lidiar con consecuencias incómodas, aunque, por estadística, cuantas más cosas hagas, más probable es que consigas los resultados que buscas”.

“Es el caso de solicitar muchos empleos si quieres encontrar trabajo, de tener muchas citas o de moverte en entornos donde sea propicio conocer a gente si quieres encontrar pareja o hacer amigos o de conocer muchos lugares si quieres encontrar cuál es el tuyo”.

“Haz lo que quieras, aunque, si no funciona, haz algo diferente”, dice Miriam Martín. “Si estás harto de hacer cosas todo el rato prueba a no hacer nada, a ver cómo se siente y, si no sabes qué hacer, pide ayuda”.

cambiar

Romper la rutina

“Entender lo que nos pasa no siempre es suficiente; a veces, incluso, nos confunde; de hecho, podemos tener muy claro por qué reaccionamos como reaccionamos y, aún así, repetirlo”, dice José Manuel Sánchez, coach de Escuela de desarrollo personal y transpersonal, a su vez un proyecto del Centro de Estudios del Coaching (CEC)

“Saber no siempre implica transformación, ya que ésta es preciso entrenarla”, dice Sánchez; “porque el miedo, el juicio o la comparación no se van por voluntad, ya que se apoyan en años de repetición, en mensajes aprendidos o en estrategias que un día fueron necesarias”.

“Por eso, vivir con más conciencia no depende de un cambio de mentalidad puntual, sino de una práctica continua que nos ayude a mirar distinto, a sentir distinto, a responder distinto”, dice el socio y director del CEC; “por supuesto, ese entrenamiento no tiene por qué ser solitario, ni improvisado, sino desde un lugar que acompañe, que recuerde, que facilite el proceso cuando la inercia nos tira hacia los antiguos hábitos”; “un espacio donde afinar la presencia sin exigencia, sin prisa, sin máscaras”.

En este sentido, Juan Antonio Madrid, experto en Cronobiología, sugiere diversas claves para hackear el reloj cerebral como, por ejemplo, romper la rutina. ¿Cómo hacerlo? Madrid propone lo siguiente:

  • Pequeñas novedades. Incluirlas en el día a día. Cambiar la ruta de paseo, probar platos diferentes o también aprender algo nuevo.
  • Fomentar la creatividad a través de la escritura, música, artes plásticas o el croché. Permite situarnos en el presente.
  • Atención plena. Saborear un café, empezando por el aroma. Te sitúa también en el ahora, favoreciendo que la mente se sitúe en ese mismo lugar.
  • Dormir bien. El sueño de calidad hace que la memoria no pierda datos.
  • El estrés crónico y la ansiedad no dejan que disfrutemos del presente, además de afectar de forma negativa a cómo recordamos nuestra vida.

romper el miedo

Cambiar para mejorar

Si has llegado hasta aquí, te cuento un poco más de mi relación con las rutinas.

Desde hace años trabajo por cuenta propia. Ello me proporciona una sensación de libertad que afecta positivamente a mi creatividad y a mi rendimiento.

También es cierto que, de vez en cuando, echo de menos los momentos en los que acudía a una redacción, pues al estar allí las interacciones con mis compañeros me proporcionaban la satisfacción del trabajo en equipo, además de contribuir a una camaradería y una complicidad estupendas que me enriquecían personalmente.

¿Dónde está mi punto medio? Pues actualmente el sistema de organización en las redacciones ha cambiado mucho, de manera que, en la mayoría de los casos, el trabajo de los colaboradores es en remoto. Hasta aquí, mi libertad motivadora.

La parte más social, por así decirlo, la consigo con la asistencia a eventos, ruedas de prensa, presentaciones e, incluso, con las entrevistas que solicito para la realización de mi trabajo.

Ha sido un gran cambio, aunque fijo que no será el último. Además, he caído en la cuenta de que, mediante mi adaptación a lo nuevo, introduzco cambios, grandes y pequeños, que activan mi curiosidad, mi creatividad y, sobre todo, mi motivación, que son mis verdaderas fuentes como periodista y como persona.

Y tú, ¿te adaptas a nuevos escenarios y estableces tus propias nuevas rutinas?

¡Felices Rutinas Divertidas! ¡Feliz Coaching!

  • Soy coach ontológica para acompañarte en la identificación de tu objetivo y apoyarte durante tu proceso de Coaching. Sistemas propios: ArkeCoaching, AstroCoaching y IronCoaching.

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