«Todos podemos conseguir nuestra mejor versión»

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Emilio Cabrera

Buscar la mejor versión de sí mismo es, según Emilio Cabrera, el camino hacia la vida buena. Así lo explica en su último libro Sobre la vida buena, publicado por Plataforma Editorial. Una obra en la que encontraremos las pautas para alcanzar la «vida buena» tal y como la entienden el estoicismo y el budismo, esa vida en paz y en tranquilidad. Para ello, como asegura el autor, solo hay que aplicar las «teorías» a nuestra vida cotidiana. 

 

 

 

¿Cómo surge la idea de escribir este libro?

Comencé a escribir este libro en 2019 tras escribir Sobre la buena suerte, que está centrado en programación neurolinguística. Y me di cuenta de que necesitaba ahondar en esos conocimientos que tenía desde mi juventud, en esas filosofías de vida buena que practicaba. Cuando quise plasmarlo en un papel, me di cuenta de que no servía con lo que sabía, que tenía que profundizar mucho más. Y me llevó mucho tiempo hasta que conseguí escribirlo porque quería ofrecer una herramienta que, realmente, pudiera ayudar a los demás.

 

¿Qué es la vida buena Emilio?

Creo que hay muchas formas de ver la vida, muchas filosofías de vida útiles para quienes las quieran seguir. Pero la vida buena pasa por vivir en paz y en calma y, a diferencias de otras filosofías que se centran en buscar la buena vida que busca el éxito o la fama, y que no está al alcance de todos. En cambio, la vida buena es accesible para cualquier persona, independiente de dónde esté, de cuáles sean sus circunstancias, porque todo el mundo puede aspirar a la mejor versión de sí mismo. Eso es la vida buena.

 

¿A cualquier edad podemos encontrar la mejor versión de nosotros mismos? 

Sinceramente creo que sí. Creo que hay personas que buscan esa vida buena desde el principio, desde muy jóvenes, y hay otras personas que se van dando cuenta, a través de los palos que les va dando la vida, que tal vez su idea de buena vida que les traería la felicidad, no es más que destellos de felicidad, conquistas rápidas que pasan enseguida y te dejan en el mismo lugar. En cambio, se dan cuenta de que lo que quieren es tar bien, tranquilo, y esa es la idea de la vida buena. Con el paso del tiempo, creo que eres más consciente de todo esto. Cualquier persona, a cualquier edad, puede acceder a ella.

filosofía

«Cualquier persona, a cualquier edad, puede acceder a la vida buena»

 

En el libro confirmas la utilidad de la filosofía. En nuestros días, ¿en qué es útil? 

La filosofía nos ayuda en nuestro día a día porque es una forma de vivir. Es decir, es la diferencia entre tener la filosofía como forma de vida a verla como meros conceptos teóricos. Me gusta esta pregunta porque me da la oportunidad de decir que, hoy en día, en Filosofía se estudian los coceptos teóricos complejos como formas de ver el mundo que no son útiles. En cambio, en la antiguedad, y por eso me apasiona porque me encanta la historia, se entendía como escuela de vida. Desde Atenas hay diferentes escuelas de vida, y las personas que aprendían una determinada lo hacía con el ánimo, no de aprender conceptos complejos, sino con el ánimo de vivir de una determinada manera. ¿Cómo puede ayudarnos? Una cosa es saber e interiorar la teoría y otra bien distinta es aplicarla en tu día a día. La filosofía nos ofrece las herramientas a aplicar. Y, como lo único que depende nosotros es nuestra actitud, nuestra disposición interior y las decisiones que tomamos, es decisión nuestra vivir conforme a la filosofía. Esto es lo que he tratado de mostrar en este libro.

 

¿Es cierto que hay palabras que sanan?

Sí, sin duda. Esto es muy importante, porque para cambiar nuestro mundo exterior primero hay que cambiar nuestro mundo interior, y llenarlo de palabras que nos sirvan. Y lo principal es cómo nos hablamos a nosotros mismos, cómo desarrollamos nuestro diálogo interior porque hay palabras que sanan, libros que sanan.

 

En base a esos conocimientos, ¿qué es la felicidad? 

La felicidad es un concepto totalmente subjetivo, pero para mí es una consecuencia de vivir bien. Al menos así lo entiendo y así lo he plasmado en el libro. Hay muchas personas que buscan la felicidad momentánea, la filosofía hedonista, y se encuentran con un problema, la adaptación hedónica, con que una vez que alcances una meta ya no te importará tanto porque la has conseguido. En cambio la filosofía estoica y la filosofía budista entienden la filosofía como algo constante, porque lo que buscas es desarrollar tu máximo potencial, algo que puede conseguirse en el día a día. Eso es la felicidad, estar satisfecho con tu día y estar satisfecho contigo como persona. ¿Cómo lo aplicamos? A través de las estrategias sobre el juicio, sobre el deseo y sobre la acción, que están ampliamente explicadas en el libro.

 

¿Cómo llevar esas estrategias a la práctica?

Hay una técnica que, ahora en tiempo de pandemia me parece muy importante, que es la inversión del obstáculo. Todos tenemos problemas en nuestra vida, pero esta técnica te ayuda a ver un problema desde dos formas. O bien mirando de lleno el problema o bien buscando la solución. Y si un problema no tiene solución, pues a aceptarlo para seguir caminando. La adversidad, según Séneca, se convierte en el propio camino y considera que no hay persona más desafortunada que aquella que no ha conocido la adversidad porque no ha tenido la oportunidad de ver de qué pasta está hecha, de conocer lo fuerte que es. Esta técnica refiere que todo lo que pueda pasar que, a priori, sea un problema, una adversidad, si lo meditas y buscas la solución, le puedes dar la vuelta.

 

vida buena Para terminar Emilio, otra técnica que podamos poner en marcha.

Tanto en la filosofía estoica como en la budista se nos invita a que, antes de responder, antes de actuar dejándote llevar por tus emociones, hay que dar un tiempo para poder reaccionar desde la razón. Creo que esto es muy importante. Muchas personas actúan impulsivamente y cuando esto ocurre, cuando te dejas llevar por tus emociones, puedes caer en un precicipio del que es muy difícil salir después.

Y, pensando en las técnicas que más utilizo yo en mi día a día, hay una que puede parecer un poco raro pero que ayuda mucho a vivir bien. No hay que olvidar que todo es temporal y, como decían los estoicos, para que te vas a dejar la vida en alcanzar metas que solo son grillos de éxitos efímeros. Recordar que todo es temporal también nos ayuda a relativizar lo que, paradógicamente, te permite ser más feliz.

 

 

 

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