Tras los excesos alimenticios cometidos durante las fiestas, llega el momento de volver a los hábitos más saludables para nuestra salud, aquellos que nos ayudan a cuidar la microbiota.
La ingesta de ultraprocesados, la disrupción de los ciclos circadianos para acudir a las infinitas celebraciones en estos días o la disminución de la actividad deportiva hacen que, una vez terminadas las fiestas, nuestro cuerpo y, más concretamente, nuestra microbiota sufran las consecuencias.
Nuestra microbiota es responsable de sintetizar nutrientes, equilibrar la respuesta de nuestro sistema inmune y de mantener fisiológicamente saludable nuestro epitelio intestinal, pero para poder realizar todas estas funciones debe tener una proporción de bacterias que estén en equilibrio entre ellas, es decir, en eubiosis. De lo contrario se produce lo que se conoce como disbiosis, causante de múltiples patologías tales como hinchazón y distensión abdominal, flatulencias, alteraciones del tránsito intestinal (diarrea o estreñimiento), dolor abdominal, aparición de alergias e intolerancias alimenticias, dolores de cabeza, cansancio, etc.
Pero esta situación puede revertirse. Los expertos de Nutribiótica, nos dan estas recomendaciones:
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