Frases, mantras, proverbios, dichos, refranes, aforismos o sentencias expresan, de forma resumida, las experiencias reiteradas de sus autores, que son repetidas, a través de generaciones, aunque no sean el reflejo de lo que nos pase en el presente. Son producto de la cultura, de la intrahistoria, además de una auténtica delicia para los fans del costumbrismo. No obstante, ¿nos ayudan a mejorar, cambiado el enfoque mental hacia una actitud positiva, o al lo contrario?
Me encanta la literatura de lo breve y en ella destacan los refranes y mantras, las frases que condensan mucha sabiduría en pocas palabras.
Cuando son motivadoras, mejor que mejor, aunque mientras realizaba este artículo he sido consciente del verdadero significado de algunas de ellas.
Desde el Coaching te propongo que, al igual que yo, revises tu catálogo de mantras, esas frases que pueden tener todo el poder terapéutico del bienestar o también lo contrario.
Mantras que suman
“Hay siete frases que tu cerebro precisa escuchar cada día, pues tu mente se reprograma con lo que repites; esto es algo que confirma la Neurociencia”, dice Fran Sabal, coach experta en Nutrición Emocional:
- Estoy a salvo ahora. Cuando tu mente se siente segura, tu cuerpo baja las defensas, tu amígdala emocional se calma, se activa el sistema nervioso parasimpático y se reduce el estrés.
- Puedo cambiar mi mentalidad. Hace referencia a la neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para reorganizar sus conexiones ante una nueva experiencia. “Cada pensamiento y hábito consciente moldea nuevas conexiones neuronales”, dice Sabal; “cambiar es posible, incluso cuando llegamos a la edad adulta”.
- Soy suficiente. La compasión hacia uno mismo es medicina emocional. Disminuye tu reactividad y aumenta la resiliencia y tu autoestima.
- Equivocarme es parte de crecer. Tu cerebro aprende con cada tropiezo. Tus errores fortalecen los circuitos del aprendizaje y refuerzan la mentalidad de crecimiento.
- Mis pensamientos no son hechos. No todo lo que piensas es verdad. Reencuadrar tus ideas mejora tu regulación emocional, así le das un mayor poder a tu yo consciente frente al automático.
- Mi presencia importa. Sentirte conectado y visto es una necesidad biológica. Eleva tu nivel de oxitocina y tu sensación de pertenencia. Mejora tu percepción de seguridad.
- Hoy es una nueva oportunidad. Al cerebro le gusta tener un propósito, por lo que, pensar en un futuro brillante activa tus redes de esperanza, al tiempo que mejora tu motivación y tu ánimo.
Revisa tu catálogo de frases
“Hay frases que, a primera vista, parecen motivadoras, por lo que son dichas muchas veces con la mejor de las intenciones”, dicen en el gabinete Psiconlife, especializado en terapias online; “sin embargo, son mantras de positividad tóxica, pues no toman en cuenta las distintas circunstancias y los recursos que cada persona posee”.
Son aforismos que, lejos de ayudar, pueden generar presión, culpa, ansiedad, invalidación, tristeza o frustración:
- Puedes con todo y más. Te empuja a seguir adelante, incluso cuando necesitas parar o sentirte vulnerable. Te genera culpa si no puedes con todo, haciendo que te exijas más de lo que es sano.
- Todo pasa por algo. Te presiona a buscar un significado al dolor, en vez de permitirte sentir y procesar lo que estás viviendo. No siempre hay una razón bonita detrás de cada desgracia y está bien sentirse mal sin tener que justificarlo.
- Mírale el lado positivo. No te permite sentirte comprendido en tu malestar actual y además puede generarte culpa por sentirte así.
- Si yo puedo, tú también. Implica que tu ausencia de éxito es por falta de esfuerzo, ignorando que cada persona tiene circunstancias y capacidades diferentes.
- Hay gente peor que tú. Anula tus sentimientos al compararte, minimizando tu dolor y haciéndote sentir que no tienes derecho a sufrir.
- Todo es cuestión de actitud. Si estás triste, con ansiedad o pasas por un mal momento, parece que es porque tu actitud no es buena, ignorando las circunstancias externas que no puedes controlar.
- El tiempo lo cura todo. Lo que sana es el trabajo interno, las decisiones que tomas, el procesamiento de tus emociones y el apoyo que recibes mientras pasa el tiempo.
- Todo está en tu mente. Tus problemas, tu tristeza o tu miedo no son sólo una cuestión de perspectiva o de fuerza mental, como si pudieras controlarlo todo con sólo pensarlo.
- Si quieres, puedes. La vida no es sólo querer; a veces hay barreras de diversa índole, por ejemplo, económicas, de salud o situaciones que escapan a tu control, por lo que ninguna cantidad de voluntad pura las hará desaparecer.
Si has llegado hasta aquí, te cuento que he revisado mi catálogo de frases; he encontrado que solía repetir dos que, bien pensado, voy a evitar a partir de ahora.
“Todo pasa por algo” y “búscale el lado positivo” son sentencias que citaba con frecuencia, con la mejor de las intenciones, claro está. No obstante, es cierto que el significado de la primera lleva a reseñalar el dolor, con todas las implicaciones que ello supone.
Para la segunda tengo un nuevo planteamiento que, referido a mí misma, pasa por enfocar cada situación desde otro punto de vista, entendiendo que lo que ocurre hoy “Es una nueva oportunidad”.
Y para ti, ¿cuáles son tus frases, dichos o sentencias que prefieres aplicarte en tu día a día?
¡Felices Mantras Motivadores! ¡Feliz Coaching!