El deterioro cognitivo leve sigue siendo uno de los grandes “puntos ciegos” del envejecimiento

deterioro cognitivo

El deterioro cognitivo leve sigue siendo uno de los grandes “puntos ciegos” del envejecimiento. 

Con motivo de la Semana Internacional del Cerebro 2026, los expertos ponen el foco en una realidad todavía poco visible: el deterioro cognitivo leve continúa siendo uno de los grandes retos pendientes en el abordaje del envejecimiento.

Se estima que alrededor del 15 % de las personas mayores de 60 años presenta deterioro cognitivo leve, aunque hasta la mitad de los casos no llega a diagnosticarse. Esto implica que miles de personas conviven con dificultades de memoria, atención o concentración sin recibir una evaluación específica ni acceder a posibles intervenciones tempranas.

“La tendencia a normalizar los olvidos o a atribuir cualquier cambio cognitivo al paso del tiempo contribuye a su infradiagnóstico”, explica Pedro Gil Gregorio, especialista en Geriatría y Gerontología, jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y colaborador de Schwabe.

Según el experto, identificar los síntomas a tiempo -tanto por parte del paciente como del profesional sanitario- permite actuar sobre factores modificables, implementar estrategias terapéuticas y planificar mejor la salud futura.

Factores de salud que influyen en la función cerebral

La investigación reciente muestra que la salud cognitiva está estrechamente relacionada con diversos factores del estilo de vida y del estado general de salud. Elementos como la actividad física, la salud cardiovascular, el estado de ánimo o el nivel de estrés pueden influir en la evolución de la función cerebral.

Además, condiciones como la hipertensión, la diabetes, el colesterol elevado o el sedentarismo se asocian a un mayor riesgo de deterioro cognitivo. Por ello, la detección precoz y el control de estos factores forman parte del abordaje clínico cuando se identifican de forma temprana.

En muchos casos, estas patologías crónicas también pueden coexistir con síntomas de ansiedad o malestar emocional, lo que refuerza la necesidad de un enfoque más amplio e integral de la salud cerebral.

Atención Primaria, clave en la detección temprana

El doctor Gil subraya que la evolución del deterioro cognitivo leve puede ser muy variable. “En algunos casos puede mantenerse estable durante años; en otros, puede progresar si no se interviene adecuadamente. Por eso es importante incorporar la evaluación cognitiva en la práctica clínica habitual, especialmente en Atención Primaria”, señala.

La Atención Primaria ocupa una posición estratégica en este proceso, ya que constituye el primer nivel asistencial y, en muchos casos, el único contacto regular de los pacientes con el sistema sanitario. Esto convierte a médicos y enfermeras de familia en actores clave para detectar los primeros cambios cognitivos.

En este contexto, disponer de herramientas que faciliten la valoración clínica y permitan un abordaje estructurado resulta especialmente útil en la práctica diaria. El objetivo no es solo detectar antes, sino también acompañar mejor al paciente, ofrecer orientación y actuar sobre los factores que pueden influir en su evolución.

Actuar a tiempo para preservar la calidad de vida

En un contexto marcado por el envejecimiento progresivo de la población, reforzar la identificación temprana del deterioro cognitivo leve se convierte en una prioridad sanitaria.

“Reconocer cambios persistentes en la memoria, la atención o el rendimiento cognitivo y consultar ante estas señales permite iniciar antes la evaluación clínica y el seguimiento adecuado”, concluye el especialista.

En salud cerebral, el tiempo es un factor clave: actuar en fases iniciales amplía las opciones terapéuticas y contribuye a preservar la autonomía y la calidad de vida de las personas.

  • Neurocirujano funcional y pediátrico y Coordinador de la Unidad Cerebral del Instituto Clavel
Etiquetas
Noticias relacionadas