Todos los órganos en nuestro cuerpo tienen una función específica. La vesícula es la encargada de almacenar la bilis -el líquido producido por el hígado para digerir las grasas-. Y cuando el estómago y los intestinos digieren los distintos alimentos que nosotros comemos, la vesícula libera la bilis.
Cuando nos extirpan la vesícula nuestro cuerpo tiene que aprender a realizar las mismas funciones, pero de manera diferente, por ese motivo, es muy importante no tomar alimentos grasos, ya que, al no tener vesícula, no tenemos ese “almacén de bilis” y el hígado no puede segregar toda la cantidad de bilis que se necesita para digerir las grasas.
Si nuestra dieta está constituida por alimentos grasos puede ocurrir que tengamos dolor abdominal e incluso diarreas tras la comida. Por ese motivo, Rubén, cada vez que usted come alimentos que no están hervidos, su cuerpo “protesta” ocasionando diarrea y dolor abdominal.
Debemos aprender a cambiar la dieta y la forma de preparar nuestros alimentos después de una cirugía de vesícula. La preparación de los alimentos será sencilla: al vapor, a la plancha, asados, en papillote, evitándose los empanados y fritos. Debemos comer despacio procurando masticar muy bien cada bocado de alimento y muy importante hacer cinco comidas al día con pequeñas cantidades.
Le facilito un link en el que usted podrá ver con más detalle alimentos y las formas de prepararlos que le van a ayudar, sin duda alguna, a que desaparezca esa molestia abdominal y diarrea que comenta. Espero hayamos sido de ayuda. Ya nos irá contando. Un cordial saludo.
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