Charo Reina es la embajadora de la campaña #StopEdadismo impulsada por Asispa. Y es, además, la encargada del podcast Frente a frente que, a través de conversaciones «tranquilas», analiza el edadismo con diferentes personalidades del país.
En 2020 Asispa arrancó la campaña #StopEdadismo para concienciar a la sociedad de la necesidad de terminar con la discriminación por edad que se sufre en muchos ámbitos de la vida. El responsable de Comunicación de Asispa, Ginés Nadal, recuerda que su intención con esta iniciativa fue y sigue siendo erradicar comportamientos edadistas. «Es necesario visibilizar este tipo de discriminación hace unos años y tenemos la suerte de que a ella se han ido sumando muchos grupos no solo en España, también en Estados Unidos y en Portugal. Somos ya más de 50 organizaciones empujando este movimiento liderado por Asispa», explica Nadal. El trabajo continuado durante estos años ha conseguido, además, que en 2024 la ONU reconociera esta campaña como herramienta fundamental para luchar contra la discriminación por edad.
La responsable de Relaciones Institucionales de Asispa, Ana Adámez, se muestra muy orgullosa de esta iniciativa porque aunque hoy todo el mundo habla y reconoce lo que es el edadismo «en Asispa fuimos pioneros en hacerlo», asegura. Además, desde el inicio cuentan con la artista Charo Reina como embajadora e imagen visible de la misma. «Desde el primer momento ha sido muy generosa y hace un trabajo muy importante», añade Adámez.
Reina, implicada absolutamente en este proyecto, reconoce que sí ha vivido en alguna ocasión ese tipo de discriminació. Y recuerda «un caso que llegó al extremo de la vejación hacia una mujer mayor. Y por supuesto me rebelé en ese mismo instante incluso aunque supusiera perder el trabajo», explica la artista.

La fuerza de la palabra Frente a frente
Un paso más de esta campaña ha sido la creación del podcast Frente a frente, en el que Charo Reina se encuentra con su invitado para hablar sin filtros, serenamente, sobre cómo el edadismo es una realidad y para analizar cómo transformarlo. Estas «conversaciones tranquilas» facilitan que entrevistadora y entrevistado, serenamente, puedan mirarse a los ojos y conversar sobre la discriminación por edad. «Ya hemos entrevistado a gente maravillosa como Marta Valverde, Petro Valverde, Rosa Benito, ha venido Enrique del Pozo, Mónica Bardem, Federico Armenteros y María Ángeles de Camela», solo por citar algunos. Reina subraya que todos participan de forma generosa, altruista «y sin esperar nada a cambio. Simplemente dan su voz y su apoyo a este tema», contribuyendo a darlo a conocer y a sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de erradicarlo.
Porque, como apunta la artista, el edadismo lleva consigo, «de forma casi parelela, la soledad no deseada», realidad que también hay que combatir. Y es importante hacerlo desde la palabra para que la campaña sea aún más productiva. Por los micrófonos de Frente a frente también pasarán personas más jóvenes porque su visión es igualmente clave para erradicar conductas discriminatorias. Para estas conversaciones se eligen «personajes que sé tendrán un mensaje claro, conciso y directo», concreta Reina. Quien reconoce que esta iniciativa ha sido para ella «un auténtico regalo que me está llenando muchísico, que me aporta mucho como persona, como ser humano».
Al preguntarle a Charo Reina a quién le gustaría entrevistar en este podcast, lo tiene claro. «Me gustaría llevar desde el presidente del Gobierno a todos los represenantes políticos. Yo quiero que la concienciación llegue también al ámbito político, que también se hable de edadismo desde la política», asegura. «No me interesan los colores, sí los corazones».

Cómo hay que enfrentar el envejecimiento
Charo Reina, a sus 65 años, reconoce que el paso del tiempo, ni los golpes de la vida, han mermado sus ganas de seguir caminando, de seguir luchando. «Envejecer es bonito cuando envejeces con dignidad y tranquilamente, sabiendo que no has parado de luchar, y con toda la naturalidad», asegura. Todo lo vivido, lo bueno y lo malo, conforman lo que somos. Y Reina repite que no tiene miedo a envejecer. En cambio, sí tiene miedo «a la hipocresía, al que te mira distinto y te discrimina».
Siempre mirando hacia adelante y con un brillo en los ojos que muestra la ilusión que le pone a todos sus días. «Siempre hay que tener ilusión, siempre hay que soñar. Yo soy una mujer de te, soy creyente, pero el que no lo sea debe recordar que debe tener esperanza, la esperanza de que mañana va a amanecer otra vez y que mañana habrá 24 horas de nuevas oportunidades».










