El Algarve, la región más meridional de Portugal, vuelve a coronarse como Mejor Destino de Playa del Mundo en los World Travel Awards (WTA).
Conocidos como los “Oscar del turismo”, el Algarve ha sido distinguido en diez ocasiones como mejor destino de playa de Europa, consolidándose como la escapada perfecta a un paso de España. En esta edición competía con otros 18 grandes destinos de sol y mar, entre ellos Cancún (México), Tailandia o Isla Mauricio.
El presidente de Turismo de Algarve, André Gomes, subrayó la importancia del galardón: “Somos el único destino de playa del mundo que recibe esta distinción por cuarta vez. Más que una victoria, es la confirmación de que el Algarve está a la vanguardia mundial en cuanto a destinos de playa”. Y añadió: “Nos enorgullece recibir este premio y, con él, la responsabilidad de seguir elevando el nivel, preservando nuestros recursos naturales y superando las expectativas de quienes nos visitan año tras año”.
Un paraíso de playa, muy cerca de España
Para el viajero español, el Algarve tiene un atractivo añadido: está a pocas horas por carretera desde muchas ciudades del sur y bien conectado por aire, lo que lo convierte en una escapada ideal de fin de semana o de vacaciones largas. Sus más de 200 kilómetros de costa ofrecen interminables playas de arena dorada, calas resguardadas entre acantilados, lagunas, islas y una luz atlántica muy especial que recuerda, pero a la vez complementa, a nuestras costas andaluzas.
Más allá del sol y el mar, el Algarve conquista por sus pueblos blancos llenos de encanto, que han sabido conservar sus tradiciones; por una gastronomía muy cercana al gusto español, donde brillan el pescado y el marisco fresco, los arroces, los guisos de cuchara y los vinos locales; y por sus más de 300 días de sol al año, que permiten disfrutar de la región en cualquier estación.
El visitante encuentra también castillos y fortalezas, una variada oferta de hoteles y resorts, espacios naturales ideales para el senderismo y el cicloturismo, calma, hospitalidad, cultura, historia y paisajes que parecen sacados de una postal. Es uno de esos lugares en los que el viajero español, tanto en la costa como en el interior, se siente casi como en casa… pero con el aliciente de estar en otro país.

Playas para todos los gustos
Cada playa del Algarve tiene su propia personalidad, y es fácil encontrar la que encaja con cada tipo de viajero. Las familias suelen disfrutar de los amplios arenales de Olhão, mientras que los surfistas prefieren las potentes olas de la costa oeste. Los amantes de la naturaleza se dejan seducir por los acantilados de Lagos o por la riqueza paisajística y de aves de la Ría Formosa, una zona húmeda de enorme valor ecológico.
Entre las playas más conocidas figuran Praia da Falésia, Praia de Albufeira, Praia da Marinha, Praia do Camilo o Praia de Benagil, célebre por su espectacular cueva marina. Pero también hay rincones menos famosos que conquistan al viajero que busca algo distinto, como Praia da Amoreira, una bahía ancha y salvaje, o Praia dos Estudantes, en Lagos, con un entorno casi virgen y un llamativo puente arqueado que une dos formaciones rocosas entre altos acantilados.
Otro lugar imprescindible es la isla de Armona, accesible solo en ferry, que recompensa a quienes la visitan con playas de aspecto casi tropical. Es un pequeño refugio sin coches, de ambiente relajado, donde el tiempo parece detenerse en pleno Parque Natural de la Ría Formosa.
La lista de playas con encanto continúa en Praia da Terra Estreita, larga, tranquila y perfecta para quienes quieren huir de las multitudes, con arena suave, aguas claras y un ambiente muy relajado. Y para los que buscan verdaderos lugares secretos, Praia da Fábrica, a la que solo se llega en barco, ofrece vistas impresionantes sobre la Ría Formosa y una paz absoluta.











