Podría morir en este preciso instante
y hacerme de nada
mientras contemplo lo que busco
entre la luz y una escalera
que me eleva hacia el azul,
donde mis ojos miran.Subirla es otra cosa.
Toda una vida,
peldaño a peldaño,
escalar,
caer al buscar
una respuesta en la cima,
la silueta de mi cuerpo
señalando el horizonte.Lo demás,
grises, blanco, negro y color
detrás de su pared.
Hay un mar eterno esperando
a que lo pueda ver,
cuando lo pueda terminar.Sin un comienzo,
no hay final.
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