Podría morir en este preciso instante
y hacerme de nada
mientras contemplo lo que busco
entre la luz y una escalera
que me eleva hacia el azul,
donde mis ojos miran.Subirla es otra cosa.
Toda una vida,
peldaño a peldaño,
escalar,
caer al buscar
una respuesta en la cima,
la silueta de mi cuerpo
señalando el horizonte.Lo demás,
grises, blanco, negro y color
detrás de su pared.
Hay un mar eterno esperando
a que lo pueda ver,
cuando lo pueda terminar.Sin un comienzo,
no hay final.
El arte del flamenco se engrandece cuando puede ser vivido y disfrutado en directo. …
Hasta el 1 de febrero, el Teatro Español acoge Noche, de Alejandro Sawa, dirigida por…
El psicólogo Javier Urra es uno de los protagonistas del programa de hoy, preguntándonos: ¿Cómo…
¿Eres de las personas que enseguida se forma un juicio acerca de las situaciones, personas…
La Diputación de Jaén reconoce a Amavir por su contribución al fomento del empleo entre…
El Cabildo de Gran Canaria adjudica a Amavir la gestión del centro sociosanitario de Tamaraceite.…