La fe de los residentes mueve montañas

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El dicho popular: «La fe mueve montañas», se materializa cada miércoles entre los residentes del centro DomusVi Alcalá de Henares. Ese día de la semana, y gracias al TASOC del centro, Carlos Amores, los residentes viven con devoción e ilusión a partes iguales El Rosario de los miércoles.

Esta actividad aglutina a un gran número de residentes, sin importar demasiado su estado cognitivo, físico y funcional, y se realiza semanalmente, en concreto, todos los miércoles.

La actividad es de carácter religioso y de reminiscencia puesto que remite al residente a rememorar recuerdos pasados. La actividad quiere lograr satisfacer la espiritualidad en esta etapa de sus vidas y a su vez la participación en la misma afecta de una manera positiva en su planificación (por ejemplo: pensando en qué misterio se encuentran, qué oración viene a continuación, etc.).

Son los propios residentes los que dirigen el rezo. Cada semana es una persona quien lo dirige.

 

Algunos de sus objetivos son el ejercicio de la memoria y la ejecución, compaginado con el lenguaje. Sin olvidarnos de la parte emocional y social, pues sirve de excusa para socializar con el resto de residentes que acuden a la actividad.

También podríamos destacar potencialmente la conexión familiar, por ejemplo, cuando se reza por alguien. Destacando los vínculos que se generan entre los residentes, por ejemplo, cuando alguien está mal de salud rezamos por esa persona y su pronta recuperación. Es decir, un refuerzo del vínculo y la pertenencia a la comunidad, es su hogar actual. «Es una suerte tener esta actividad donde tenemos un rato de oración juntos», asegura Amparo Vicente (90 años).

También, después del rezo, suelen hablar de una virgen en concreto, de sus tradiciones, fiestas, cultos. Los mismos residentes son los que hacen recuerdo de sus vivencias y se las trasmiten al resto.

En conclusión, una actividad que nace de ellos y para ellos. Teniendo en cuenta sus gustos a la hora de realizar una animación de calidad. «Rezar el rosario me da la vida, tengo mucha fe, siempre me ha gustado mucho la iglesia y esto es como seguir acudiendo a ella», afirma Ana Rodríguez (91 años).

«Sé que es miércoles porque nos toca el rosario, me encanta acudir», dice Soledad Hernández (95 años).

 

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